Si tuviéramos que referirnos a la gran serie familiar americana del siglo pasado, esa sería ‘La familia Ingalls’ (‘Little House in The Prairie’), o por lo menos se acercaría bastante a esa idea. La serie, emitida entre los años 1974 y 1983 y ambientada en la Minessota rural de fines del XIX, gira en torno a la familia de colonos Ingalls, encabezados por el matrimonio de Charles Ingalls (Michael Landon) y su esposa Caroline, además de sus hijas Laura, Melissa y Carrie.

Quienes no vieron o no recuerdan la serie, esta se desarrollaba en el pueblo de Walnut Grove, donde las familias debían lidiar con los problemas propios de la época donde se forjaba una nueva nación, como la pobreza, hambrunas, enfermedades. En ese cotidiano vivir, se reforzaban mensajes y valores sobre la familia, la solidaridad, la fe, la amistad.

Las primeras temporadas giraron en torno a la familia Ingalls. Cuando las hijas crecen, el matrimonio decide mudarse a una gran ciudad. Entonces adquirió mayor protagonismo la familia Carter y el nuevo matrimonio de Laura Ingalls con Almanzo Wilder. Sin embargo la serie fue cancelada debido a bajos ratings. Con el propósito de finalizar la historia, se produjeron 3 especiales para televisión, donde la pareja de Charles y Caroline regresa a Walnut Grove. El último especial fue titulado “Little House: The Last Farewell“.

“Little House: The Last Farewell”, el último episodio de la serie

El episodio final recibió valoraciones mixtas de los seguidores de la serie, debido a que el pueblo de Walnut Grove termina destruido por sus propios habitantes, como medida extrema para evitar que el nuevo dueño de todas las tierras, el inescrupuloso minero Nathan Lassiter, tome posesión de las casas.

La última historia del pequeño pueblo en la pradera se desarrolla en los días previos a la pascua. Por el motivo de la celebración, el matrimonio de Charles Ingalls y Caroline decide regresar a Walnut Groove, para visitar a su hija Laura.

Sin embargo no será el único que llegue al pueblo, pues junto a ellos vendrá el negociante Nathan Lassiter, quien gracias a un vacío legal se ha adueñado de todas las tierras adyacentes, incluido Walnut Groove. Su idea es que los habitantes se conviertan en sus trabajadores. Lasssiter les hace la propuesta en el día del servicio religioso. Al negarse todos los vecinos, les ordena irse y abandonar sus nuevas tierras.

Encabezados por el señor Edwards, los pobladores deciden resistir el desalojo con rifles en las manos, pero el ejército está de parte de Lassiter. Al ver lo desproporción de fuerzas, el reverendo Alden les hace ver que sería inútil perder la vida por una causa perdida.

Cuando se da la última reunión del pueblo, Laura propone a los vecinos romper las ventanas de sus casas, como protesta ante la llegada de Lassiter, pero John Carter tiene un plan más osado, y sugiere destruir el pueblo con dinamita, para que Lassiter no disponga nunca de sus casas.

En una especie de funeral final, todo el pueblo se reúne para ver como cada jefe de familia acciona el detonador que hace volar sus casas. Lassiter se muestra sorprendido por la acción. Los alcaldes de otros poblados le advierten a Lassiter que harán los mismo en caso quiera tomar sus tierras.

Los  vecinos de Walnut Grove se sienten mejor, pues creen que la destrucción de su pueblo no fue en vano. Luego se marchan, dejando atrás las ruinas del pueblo, mientras entonan una plegaria, similar al éxodo bíblico. En la escena final, aparece la única casa que no fue destruida -la antigua casa de los Ingalls- donde ahora deambulan libremente unos conejos.